Luis
Arias Vera, instala su discurso como una ofrenda a los mitos y leyendas
de los Andes peruanos cuyo onirismo se emparenta a un sueño
despierto y consciente. Sus imágenes simplificadas y de coloridos
planos de azules, amarillos y rojos dan vida a extrañas aves,
hombres danzantes, o seres imaginarios.
La
atmósfera insólita donde nacen las pinturas de Arias
Vera, se vivencia en el variado espectro de los seres que habitan
en sus telas y también en la calidad del medio en que se ubican
los personajes y los objetos. La huella tenue de su origen terreno
y la realidad del espacio guían racionalmente nuestra mirada
a estos seres extraños de las culturas milenarias de los Andes.